TALLER DE CREACIÓN LITERARIA DE PINA DE EBRO pinaescribe@gmail.com |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2008.
Parece que nadie se anima a colgar poemas del taller de Manuel Vilas. Estos que siguen son los que escribí en la primera clase un poco -o un bastante- retocados. El martes 12 nos vemos. Por José Manuel González SUPERVIVIENTES Ellos no son sólo estadística, son Adul, Mohamed, Michal, Irina o Imelda. Ellos no son sólo brazos, son recuerdos, risas, dolor y distancia. Ellos no son sólo colores distintos, son riqueza, canción, nostalgia y desarraigo. Ellos no son sólo de otras tierras, son aislados, ausentes, transparentes y mudos. Ellos no son sólo miseria, son huida, rechazo, intolerancia y lucha. Ellos no son sólo problemas, son vidas ocultas en habitaciones diminutas con derecho a cocina. Ellos no son solo votos en las municipales, son padres, son madres, son hijos que comen y beben y ríen cuando les dejan. Ellos son sólo como cada cual: náufragos supervivientes. Los veo flotar sobre sus asientos neumáticos Emergiendo entre la niebla atronando con sus máquinas rotundas. Veo el ulular mudo de las sirenas rotatorias anunciando con destellos la lentitud de sus ruedas. Los veo clavar sus hierros en la tierra seca arrancando humedad con lombrices muertas pero cada vez están más altos cada vez sus caballos de vapor queman más campo y arrollan, como Atila, lo que queda de vida. NEGRO SATÉN Conozco cada peca de tu espalda las cuento con la avaricia de un poseso y sueño pesadillas que las pierdo entre inmensas sábanas de satén negro. Conozco cada grieta de tus labios relamo la saliva que te sobra con mi propia boca te chupo los besos y escribo sobre tu piel con los dedos. Conozco la caída de tus ojos cuando presienten la caricia de los míos adivinas mi aliento en tu nuca y ocultas con tus manos el cálido rubor de tus mejillas. Conozco cada peca, cada grieta, cada mirada y muero de pensar no llegar a conocerte nunca. Mi tiempo es blando Los minutos se me escapan de las manos quiero coger las horas pero se pierden en el éter como se pierden las almas en el limbo. Sucumbo ante el arrítmico tictac que me atenaza ¿por qué les llamáis segundos? ¿es que acaso hay primeros? Maldigo a Dalí y a sus relojes blandos. |